LOS DESPLAZADOS DEL NARCO DE LA SIERRA DE BADIRAGUATO

En casas improvisadas de madera y lámina, viven más de 150 familias originarias de Badiraguato, Sinaloa. Se aferran a un pedazo de tierra ubicado a un costado de las vías del tren, en la colonia 4 de Marzo, que autoridades llaman Invasión, pero para ellos es su única esperanza. 

La irrupción de hombres armados en la sierra de San Javier, obligó a las familias a huir, por miedo hacer asesinados, salieron a como pudieron; en camionetas, caminando, corriendo, tan solo con lo que traían puesto en ese momento, lo tuvieron que dejar todo.

Desde inicios de este año, poco a poco se establecieron en un terreno baldío ubicado al norponiente de la ciudad, fincaron sus casas, de cartón, de lámina, de trapo, algunos comen de lo que cosechan como Don Agustin, que recientemente acaba de cumplir años.

 “Por miedo salí, y mire yo también le voy a decir yo no saqué más que la ropa que cargaba puesta, con eso le digo todo, yo lo que quería era la vida”.

Don Agustín

Los desplazados se dicen invisibles, no han recibido apoyo de parte de ninguna autoridad, ni el Gobierno Estatal, ni el municipio, este último solo les cobra cuotas por no cortarles la luz. Se han acercado al Congreso de Sinaloa, han tocado puerta tras puerta, pero nadie les da solución a su problema.

“Estamos aquí y buscamos apoyo para vivienda, buscamos que nos apoyen con material, con lámina, pero como estamos en predio irregular son los argumentos que nos ponen, que no tenemos derecho a ningún apoyo, que no tenemos derecho a nada”.

¿Qué somos? Somos fantasmas, leyendas, de lo qué pasó, y pues pasó y ahí se quedó, dice “Laura”…

PRESUPUESTO ASIGNADO 

A pesar de que el Congreso de Sinaloa aprobó un presupuesto de 40 millones de pesos para viviendas de desplazados, las familias entrevistadas por este medio de comunicación revelaron que no han recibido ningún tipo de apoyo. “Hasta desconocíamos que existiera eso, hemos tocado puertas, pero hasta ahorita no hemos recibido nada, es más nos quieren sacar” dijo una de las afectadas.

Las familias indicaron que pese a que comprueban que son personas desplazadas, Gobierno no les garantiza ningún beneficio o protección, lo mínimo que piden es una despensa a la semana y que no los saquen del lugar en el que poco a poco han ido construyendo su hogar.

“Aun cuando comprobamos que somos desplazados, que perdimos todo, que no tenemos nada, pues prácticamente no tenemos nada, aquí aparecemos como invisibles prácticamente”.

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